La insuficiencia renal aguda es una afección de los riñones que afecta su capacidad para realizar un correcto filtrado glomerular, proceso que da lugar a la orina, por lo que la gravedad de la afectación puede requerir tratamiento sustitutivo de la función renal durante un tiempo.


Existen diferentes causas que pueden propiciar la insuficiencia renal, como son: la ingesta de agentes tóxicos, padecimiento de enfermedades infecciosas y la falta de líquidos, que es primordial para que los riñones mantengan su correcta función, ya que estos ayudan a eliminar las toxinas que se pueden acumular por medio de la orina.


El diagnóstico comienza a partir de la evaluación del historial clínico del paciente y de análisis clínicos como pruebas de sangre, ecografía abdominal y, en algunas ocasiones, una biopsia renal para determinar la causa de la insuficiencia renal aguda.


TRATAMIENTO


- El tratamiento comienza por corregir la causa que ha ocasionado esa insuficiencia renal, ya sea compensando la deshidratación o hipotensión, o bien si existe una obstrucción, mediante el empleo de una sonda o nefrostomía.

- Cuando se ha producido una afectación importante de los riñones, y no se ha producido una recuperación tras estabilizar al paciente, se hace preciso monitorear las constantes vitales, controlar los balances para evitar una sobrecarga, ajustar la medicación respecto a la dosis o la supresión de los mismos si pueden influir negativamente.

- En ciertos casos se debe recurrir a diuréticos, y en casos de afectación severa sustituir la función renal mediante el empleo de técnicas de diálisis.


Para mayor información sobre la insuficiencia renal crónica y otras enfermedades renales, acude con tu médico nefrólogo para obtener un diagnóstico oportuno.